
A pesar del frío y la lluvia hay montones y tendremos que elegir. Para empezar, los mariscos con corales van a menos: camarones, cigalas que esperan al verano, nécoras, etc. Que descansen y se reproduzcan en paz y como es debido. Pero tenemos todos los bivalvos en comida: almejas, berberechos (mejor es desear que la vieira se recupere), y también ostras. De pescados, aparte la angula que cuesta algo más que eso y medio, tenemos el besugo ya más barato (menos caro) que en estas fiestas, y en comida; no hablemos de la sardina aunque la hay, pero seca, ni del chincho que no da la medida, y a mucha gente le gusta la xarda y a más la lubina (coincide que es más cara). También tenemos calamar de profundidad (huyendo del frío, el pobre) pero no son chipirones (los que ponen "de la ría" son congelados).
De verduras: ¡señoras y señores!, comienzan ya suculentas nabizas (no rabizas) y al final, los grelos; repollos a tope (aguantaron las heladas), coliflores, espinacas y acelgas. La insigne berza gallega está en Enero en sazón. Yaunque hay un refrán que dice "Enero y Febrero lentejeros", corresponde a la Castilla y Extremadura imperiales, porque las lentejas no son nuestras. Las americanas son esas pequeñitas que no hay que poner a remojo y se cuecen muy bien: colesterol, cero.
De carnes, como Enero es de platos de cuchara, tenemos el cocido gallego por excelencia y más de caldo gallego al día siguiente. En fin, carne fresca de cerdo que de ternera haila todo el año. Añadamos la caza (conejo, perdiz, etc.; en Galicia el etc. es la liebre, y no llenan más que la tripa de los "cazadores") y los pavos, ya gordos aunque no sean como los capones. En Lugo, había explotaciones de faisanes que están ahora muy bien.
De postres, todos, pero no olvidemos el Roscón de Reyes que en muchos sitios lo hacen como lambetada hasta fin de mes. Y tenemos la fruta: kiwi, ya muy nuestro (empezamos ayudando al primero que lo puso en Ourense). Del limón para zumos no les digo nada, pero tenemos, como reinas, las naranjas y las mandarinas (las gallegas, aunque pocas, honradas y de un aroma mucho más intenso que las sureñas y levantinas). No crean en eso de que "En verano mero y en invierno, misionero". Es falso. Y echen una ojeada en esta página a las fiestas gastronómicas del mes que celebran tres productos que no citamos aquí. Bueno, voy a nombrarlos: queso, chorizo y botillo. ¿Sigo?. No, creo que basta.
© OLAF, 2002